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martes, 28 de agosto de 2012

No tengo vida. ¿Me dejas intentar destrozar la tuya?

Sería falso que dijera que vivimos en un mundo donde se respetan absolutamente todos los derechos de los seres humanos ¿verdad?
Estamos rodeados por una sociedad que no para de vulnerar los derechos de las personas que la forman. Ya sea el derecho a la intimidad, a la propiedad, o incluso a la mismísima dignidad…

Hablamos de tolerancia como algo presente en todo el mundo, pero lo cierto es que todos somos un poquito intolerantes en algún sentido.

Adjudicamos ciertos calificativos a personas que llevan un estilo de vida diferente al nuestro por eso mismo, por ser diferentes.

Pero… Lo cierto es que eso es un síntoma de la más absoluta ausencia de inteligencia.
Los necios temen lo que no conocen, y rechazan lo que temen.
Es por eso que ciertos estilos de vida pueden provocar rechazo en ciertos tipos de gente.

Y, claro está, es mucho más divertido jugar al acoso que aceptar que vivimos en un planeta rico en diversidad.
¿Por qué? Pues porque la sociedad apesta; apesta mucho.
La gente diferente tiende a sentirse inferior por la basura de sociedad que las rodea, mientras que los que siempre han sido “normales” y han encajado desde primera hora, están en un nivel superior de autoestima y lo saben. Y, claro, se aprovechan de eso.
Son seres acomplejados de sí mismos que sólo buscan el sufrimiento ajeno para olvidar su propio sufrimiento. Seres que cuando llegan a casa y ven lo que son, se sienten más inferiores incluso que esas personas “diferentes”.

“¿Por qué tengo que sentirme peor que otros por el simple hecho de ser diferente a ellos?”. Pues el hecho es, que no puede evitarse un pensamiento así cuando determinados gobiernos actúan con cierto rechazo (que no llega a ser total por el miedo a perder votantes) hacia las minorías.
Si preguntamos a 10 niños que sufran acoso escolar, 7 nos dirán que el insulto más recurrente es “maricón” o “machorra”.
Así que, felicito a esos gobiernos que participan en la creación de monstruos.

Por suerte hay gente que no tiene la cabeza llena de serrín, que sabe usar su cerebro, y que comprende que “la razón” no es aquello que se les da a los tontos.
Personas que se dejan la piel en la lucha por los derechos humanos de aquellas minorías que tan abandonadas están sin pertenecer a ninguna de ellas.
Personas que saben que la tolerancia global no es una palabra bonita, es una meta lejana aún por alcanzar.
Personas que no se desaniman ante la visión de una gran montaña que ha de ser creada mediante minúsculos granitos de arena.

Sus resultados no suelen aparecer a corto plazo. Pero creedme cuando os digo, que a muchos nos dan ánimo para seguir luchando por nuestros derechos.


Por otro lado, me gustaría decir una cosa. Hay gente que dice no entender por qué hay un Orgullo Gay y no un “Orgullo Hetero”.
¿Los heterosexuales tienen motivos para sentirse orgullosos? Es decir, ¿han sido discriminados durante toda su vida por el sexo que les atrae? ¿Han sido humillados por haber nacido con esa maravillosa característica? ¿Han sido tachados de raros, o incluso de enfermos?
El Orgullo Gay se creó para liberarse de todas esas ataduras morales que nos impone la sociedad; entre gays, un gay se siente más libre y sin miedo a recibir miradas de desconcierto.

No quiero terminar esta entrada sin dar las gracias de corazón a esa gente que lucha por los derechos de las minorías sin importarles lo que la sociedad piense de ellos. Si existe la justicia divina, algún día seréis recompensados…

Y, pensad un poco qué puede motivar todas esas discriminaciones. Al fin y al cabo, como decía el escritor Hermann Hesse; “Cuando odiamos a alguien, odiamos en su imagen algo que está dentro de nosotros.” 


Fran

jueves, 16 de agosto de 2012

La distancia puede ser tu mejor amiga, o tu peor pesadilla…


¡Hola! Os vuelvo a pedir disculpas por dejar de escribir por un mes, aproximadamente. La verdad es que soy un poco manazas y me quedé sin ordenador, pero bueno…
Ya estoy aquí para hablar de algo de lo que muchos ya han hablado. De un tema que está quemado como ningún otro…
Pido disculpas de antemano si esta entrada se os hace demasiado repetitiva, os perdono por esta vez si me queréis linchar en los comentarios.
En absoluto es mi intención hablar de un tema que está machacado hasta decir basta; simplemente quiero dar mi opinión sobre algunas cosas.

Me parece que el título de la entrada es lo suficientemente esclarecedor como para entender cuál es mi postura acerca de este elemento el cual está presente en la vida de todos. Sin duda…

No voy a empezar diciendo que hay distancias cortas y distancias largas, porque os considero lo suficiente inteligentes como para saberlo (hasta ahí podíamos llegar…)
Lo que sí que quiero dejar lo suficientemente claro es que hay distancias benignas y distancias malas. Distancias físicas y distancias psicológicas. Con las psicológicas me refiero al típico escudo que la gente frágil se pone para parecer fuerte y así evitar daños del exterior.

Me toca mucho las narices la gente que se pone estos tipos de escudo para no dejar a otras personas mirar en su interior.
Sé que muchos lo hacéis para evitar sufrimiento, pues en el pasado tuvisteis experiencias no demasiado agradables. Pero no es una solución válida.
Vivimos en una aldea social; el ser humano necesita de otro para sobrevivir. Seamos inteligentes, dejemos a un lado el sufrimiento, quitémonos los escudos que nos queden puestos, y lancémonos al mundo a que la gente nos descubra.

Hay cosas maravillosas ahí fuera. Cosas que os estáis perdiendo por ser demasiado miedosos. Y cosas que se están perdiendo un interior tan rico como el vuestro.
Y tened algo en cuenta… El miedo no sirve de nada.

Tampoco me quiero exceder hablando de las precauciones que toma cada uno para impedir que le apuñalen por la espalda…

Ahora os hablaré de lo buenísima que puede llegar a ser la distancia, o lo mal que te lo puede hacer pasar.
Esto último ya todos lo sabéis de sobra. Sólo hace falta darse un paseo por nuestra red social favorita para leer frases como “Puta distancia.”
Pero… ¿Sois conscientes de lo buena que puede llegar a ser?

No todo es tan bueno como parece.
Ni el camino está lleno de rosas, ni las personas son algodones.

Hay verdaderos cielos ahí fuera. Pero también hay verdaderos peligros, y os aseguro que son mucho más numerosos.
Peligros que atacan en nuestros puntos más vulnerables; que juegan con nuestros sentimientos…
Es bueno mantenerse alejado de estos peligros. Pero, seamos realistas, no siempre es posible hacerlo emocionalmente.
Ahí es donde entra en acción la querida “Distancia”.
Unos 625 kilómetros pueden resultar tan protectores cuando nuestra razón se nubla por culpa de uno de esos peligros…
Todo es superfluo a esa distancia. Y aunque sientes, no puedes llegar más allá. Y eso es muy bueno.

Sin embargo hay gente que no es nada peligrosa. Gente que hace poco tiempo que conoces, y de la que unos 611 kilómetros no te pueden proteger de nada, pues no hay nada de lo que te puedan proteger.
Gente que sólo está compuesta por cosas maravillosas, que te ayudan cuando más necesitado estás y que te dan cariño cuando estás pidiéndolo gritando a pleno pulmón sin que nadie preste atención…
Gente con la que un día discutiste, te llevaste un mes sin hablar, hasta que un día te diste cuenta de que no podías seguir con una situación tan absolutamente insostenible.
Gente que no sabe lo que significa para ti, pues ni tú mismo eres consciente de dónde está el límite.

Gente que hace que digas día a día, cuando abres los ojos por la mañana, y los cierras por la noche…  “Puta distancia.”



Fran

martes, 17 de julio de 2012

Vendo excusas baratas oiga; ¡¡amor, ceguera y dependencia a 1€!!


Numerosos han sido los casos de adultos que se mofan de los adolescentes que afirman sentir amor por una persona. No es que los adolescentes –o incluso los críos– no podamos sentir amor por otra persona, o que no lo conozcamos; es que hacemos más gilipolleces que las que la mente más retorcida sea capaz de imaginar. 

Chicos que sólo valoran a su pareja, aunque ésta los trate con la punta del pie; que sufren por no culminar una relación en forma del acto sexual y por eso arriesgan su juventud –y en ocasiones su propia salud–; en fin. Cosas que, en la mente de alguien que no está enamorado parecen gilipolleces. Lo cierto es que no le faltaría razón, pero hay personas que se escudan en frases como “El amor es ciego”, “Sin él no soy nada, porque él es toda mi vida.”, y cosas por el estilo.

Mi generación es muy avanzada, así que yo digo… ¿Por qué usa clichés tan antiguos?
Señores… El amor NO es ciego; los ciegos sois vosotros, que no veis que el ser que “os completa” lo único que hace es chuparos la sangre, y tiene más veneno dentro de sí mismo que una serpiente de cascabel.

Por otro lado; el ser humano es totalmente independiente de cualquier otro para vivir. Nadie necesita a nadie para continuar su vida, todo se supera. Es muy fácil ir de afligidos por la vida, llorando por las esquinas, haciéndole ver al mundo que somos los que con más intensidad amamos. Pero no, no amamos con más intensidad que cualquier persona. No hay corazones más grandes o más pequeños, sino cerebros más vacíos y cerebros mejor amueblados.

Así que, por favor… Desde la indignación que me invade hoy; hago un llamamiento a la cordura. Algunos de los que me leéis sois adultos, otros adolescentes, y otros ni siquiera llegáis a los doce. Pero pensad, el cerebro tiene una función…

¿Para qué nacisteis; para encontrar a una persona “que os complete”, o para ser felices e importantes en la vida? Yo me inclino más por lo segundo que por lo primero.

Si continuáis en esta corriente de sufrimiento por el “desamor”, no vais a ser felices en la vida. Os convertiréis en un híbrido entre Bécquer y Álex Ubago que no gana para comprar pañuelos de papel. ¿Merece eso la pena? La vida son dos días, y estáis desperdiciando medio por alguien que no os merece en absoluto.

Confiad en mí, os hablo desde mi propia experiencia.

El amor puede venir en cualquier momento, pero si perdéis vuestra vida por un amor fallido; nunca volverá a ser la misma, y vuestro arrepentimiento será infinito… 
¡¡Sed valientes!!

Fran

1 hora para la vuelta de Fran y Calla.


¡Hola a todos! Sólo escribo esta entrada para que sepáis que en una hora volveré a abrir una nueva etapa dentro de este blog, con la esperanza de que mis entradas sean mucho mejores y más maduras.

Para empezar; quería pediros disculpas por haberos abandonado, pues sé que a algunos os gustaba leerme por aquí. Pero aunque siempre he escrito durante todo este año, no me apetecía que nadie leyera lo que escribía. Todos tenemos épocas un poco más tristes que otras…

Por suerte, ahora veo la vida de otra manera, estoy perfectamente, y por eso he vuelto; para disfrutar de otro verano (y ¿quién sabe? A lo mejor más tiempo) con vosotros, mis fieles y maravillosos lectores.

Hoy, a las 22:00 publicaré la primera entrada de la temporada 2012 de Fran y Calla. Espero que os guste, y que me lo hagáis saber por los comentarios (y si no, pues también ☻)

Un besazo a todos, y mil gracias por no olvidaros de mí. Gracias de corazón…

Fran 

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